Cuando me recomendaron esta novela lo primero que pensé es, ¿iré a entender una novela de la vida de una mujer iraní? Yo de Irán no tengo idea, más que cuando lo mencionan en las noticias. Me parecía interesante enterarme de algo de historia y de estilos de vida, en apariencia tan diferentes al nuestro, occidental y latinoamericano, en mi caso particular.
Es una novela, que está narrada en primera persona por Masumeh, en donde cuenta su vida, desde que era adolescente hasta ya adulta. La forma de escribir de la autora es absolutamente tradicional, es un relato lineal, no hay saltos en el tiempo ni tampoco utiliza lenguaje rebuscado, por lo que es fácil seguir la trama.
En un principio salió a flote el prejuicio generalizado de que los musulmanes son tan estrictos, cerrados, y crueles en especial con las mujeres, sin embargo y para mi sorpresa, con el correr del relato fui encontrando más similitudes que diferencias.