Nunca había leído a Charles Dickens y era algo que me pesaba, como que uno tuviera cierta "obligación" de leer, o al menos intentarlo, a los grandes clásicos. Y bueno, decidí darle una oportunidad estando segura que a las treinta páginas me iba a aburrir y lo iba a abandonar, pero la historia sin querer queriendo me fue atrapando y no pude dejarlo hasta terminar. Después, wikipedia mediante, me enteré que había sido una publicación semanal en un diario y se seguía así como hoy uno sigue una telenovela. Interesante.
Narra la historia de Pirrip, un niño huérfano que vive con su hermana, muy estricta y maltratadora y el esposo de su hermana, que crea complicidad con él y lo ayuda cada vez que puede. Se nos muestra su vida desde niño hasta adulto y cómo emigra a Londres desde su pequeño pueblo, con la esperanza de convertirse en un gran caballero, sin embargo se le suben los humos a la cabeza y todo queda en nada.
La narración no es demasiado ágil, el autor a veces se queda en el detalle y eso me desconcentró y aburrió a ratos, pero la historia tiene su hilo y mantiene el suspenso, así es que dan ganas de saber qué pasa.
Me gusta, ya lo he mencionado en otras oportunidades, cuando el autor logra que entremos en el mundo que nos está contando. Me sentí en ese pueblo chico, en donde se cumple aquel refrán "pueblo chico, infierno grande", en donde todos miran sin mirar, dicen sin decir y nadie da la cara. Un mundo de apariencias en donde vales por lo que tienes y se hace notar.
Personajes extremos, como el de Estella, primero niña y luego mujer, pero siempre fría, calculadora y cruel. La locura de la señorita Havisham y su boda frustrada, el tutor anónimo, del cual no hablaré para no arruinar la sorpresa si alguien decide leer la novela mientras lee estas líneas. Personajes entrañables, como Joe, el padrastro de Pip, que siempre está a su lado a pesar de las deslealtades y vueltas de cabeza, el amigo de Pip, Herbert Pocket, que siempre lo ayuda de buena gana. En fin, una gran gama que nos configuran un mundo diverso y nos muestran las costumbres de la época, Londres del siglo XIX.
¿Quién es el tutor anónimo que le paga su estadía y vida en Londres? ¿Cuáles son los límites de la amistad? ¿Del amor? ¿En quién y cuándo podemos confiar? Son temas universales, pero tratados de manera fina en la obra. ¿Dónde están nuestras lealtades? ¿Por qué renegar del propio pasado? ¿Por qué desconocer y traicionar nuestros orígenes?
La recomiendo, yo me llevé una grata sorpresa. Le doy un 6.
Algunas citas
Si por el camino recto no puedes llegar a ser una persona extraordinaria, jamás lo conseguirás yendo por los caminos torcidos.
Es cosa muy desagradable sentise avergonzado del propio hogar.
Recuerde usted que un perro ladrador es bueno, pero mejor aún es el que muerde y no ladra.
Todos los falsificadores de la tierra no son nada comparados con los que cometen falsificaciones consigo mismos, y con tales falsedades logré engañarme.
Una gota constante es capaz de agujerear una piedra.
Las oportunidades no se presentan a uno, sino que es preciso ir en busca de ellas.
Acostúmbrese a no considerar nada por su aspecto, sino por su evidencia.
Y así como no podemos contener el avance de las mareas, tampoco podemos impedir lo que haya de suceder.
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